11 errores que frenan tu tenis sin que te des cuenta
No siempre necesitas aprender un golpe nuevo. A veces necesitas descubrir qué pequeño hábito está frenando el que ya tienes.
En tenis solemos mirar el resultado: la pelota salió larga, quedó en la red, llegamos tarde, perdimos el control o tomamos una mala decisión.
Pero el error que vemos al final no siempre comenzó allí.
Muchas veces el problema empezó unos instantes antes: no estábamos preparados, leímos tarde la pelota, nos colocamos mal, utilizamos una preparación que no correspondía o intentamos resolver con el brazo algo que debía comenzar desde el suelo.
Por eso esta clase no pretende darte once instrucciones aisladas. La idea es ayudarte a descubrir en qué parte de la cadena comienza a romperse tu tenis.
Antes de continuar
No leas estos once errores pensando solamente en tus compañeros, alumnos o rivales.
¿Cuántos de ellos aparecen también en tu juego?
No intentes corregirlos todos hoy. Al terminar esta lectura, elige uno. Obsérvalo en la cancha y comienza desde allí.
1. PREPÁRATE
Error 1. Esperar la pelota en lugar de prepararte para reaccionar
Uno de los primeros errores aparece incluso antes de comenzar el golpe.
El jugador observa al rival, espera a que la pelota salga de su raqueta y solo entonces intenta comenzar a moverse.
El problema es que para ese momento ya puede haber perdido una fracción importante de tiempo.
El split-step ayuda a que el cuerpo esté preparado para reaccionar alrededor del momento en que el adversario golpea. No se trata simplemente de brincar. Se trata de llegar a ese instante con el cuerpo disponible para iniciar el desplazamiento.
El split-step no sirve para saltar. Sirve para estar disponible para el siguiente movimiento.
Durante unos minutos deja de preocuparte por dónde colocarás la pelota. Concéntrate únicamente en realizar tu activación alrededor del momento en que tu compañero golpea. Observa si empiezas a reaccionar antes.
2. COLÓCATE
Error 2. Golpear principalmente con el brazo
Cuando el jugador piensa únicamente en mover la raqueta, el brazo termina intentando resolver prácticamente todo.
Sin embargo, un golpe se construye desde mucho antes del contacto. Las piernas ayudan a llegar, crear distancia, estabilizar el cuerpo y organizar la transferencia de fuerza.
Si llegas demasiado cerca, demasiado lejos o desequilibrado, el brazo tendrá que improvisar una solución.
Las piernas no están debajo del golpe. Forman parte del golpe.
Pelotea a velocidad moderada y observa únicamente tu distancia respecto a la pelota. Pregúntate después de cada error: ¿el problema comenzó realmente en mi brazo o llegué mal colocado?
3. ORGANIZA
Error 3. Preparar igual para todas las pelotas
Aprender una preparación correcta es importante. Convertirla en un movimiento rígido que hacemos exactamente igual ante cualquier pelota puede convertirse en otro problema.
Una pelota rápida, lenta, alta, baja, profunda o corta no nos concede el mismo tiempo ni nos presenta la misma situación.
La preparación debe conservar sus principios, pero también debe ser capaz de adaptarse.
No prepares siempre igual. La pelota que viene hacia ti también participa en la construcción de tu golpe.
Pide a un compañero que alterne pelotas lentas y rápidas. No busques ganar el punto. Observa cómo cambia naturalmente el tiempo y tamaño de tu preparación.
4. EJECUTA
Error 4. Frenar la raqueta por miedo a mandar la pelota fuera
Cuando aparecen varios errores seguidos, muchos jugadores intentan controlar la pelota reduciendo bruscamente el movimiento.
Parece lógico: si la pelota sale demasiado, golpeemos menos.
Pero controlar no significa detener la raqueta. El verdadero control aparece cuando el cuerpo está bien colocado, el punto de contacto es adecuado y el movimiento puede continuar de manera organizada.
Controlar no es frenar. Controlar es organizar.
Juega pelotas a una velocidad cómoda intentando que la raqueta continúe después del contacto. Busca fluidez antes que potencia.
Error 5. Ignorar el slice de revés
Algunos jugadores consideran que aprender slice significa abandonar el topspin o utilizar un golpe exclusivamente defensivo.
No tiene por qué ser así.
El slice puede cambiar altura, velocidad y ritmo; puede ayudarte cuando tienes menos tiempo, facilitar determinadas defensas, mantener una pelota baja o construir una transición hacia la red.
No sustituye necesariamente a otro revés. Amplía las respuestas disponibles.
Aprender slice no significa renunciar al topspin. Significa tener otra respuesta cuando el punto hace otra pregunta.
Alterna durante un peloteo varios reveses con topspin y uno con slice. Observa qué cambia en el bote, el tiempo y la respuesta de tu compañero.
Error 6. Hacer una volea como si fuera un golpe de fondo
Cerca de la red dispones de menos tiempo.
Por eso una preparación demasiado amplia puede hacer que llegues tarde, pierdas estabilidad o contactes la pelota detrás de la posición conveniente.
La volea necesita organización, pero normalmente exige una acción más compacta.
En la volea, muchas veces hacer menos permite conseguir más.
Realiza una serie de voleas suaves pensando únicamente en mantener la preparación compacta. Comprueba cuánto movimiento necesitas realmente.
Error 7. Querer ganar el punto antes de golpear el remate
Ver una pelota alta puede provocar una reacción inmediata: esta pelota hay que terminarla.
Entonces aparece la prisa.
El jugador piensa en potencia y dirección antes de resolver lo más importante: desplazarse, colocarse debajo de la situación correcta y conservar el equilibrio.
Antes de pensar dónde colocarás el remate, asegúrate de estar donde necesitas estar para golpearlo.
Practica remates sin buscar máxima potencia. Evalúa primero tu posición y equilibrio. Después añade velocidad.
5. ADÁPTATE
Error 8. Sacar con una empuñadura que limita tu evolución
En las primeras etapas puede resultar tentador utilizar una empuñadura que facilite simplemente enviar la pelota al cuadro de servicio.
El problema aparece cuando esa solución temporal comienza a limitar la evolución del movimiento.
La empuñadura continental constituye una referencia fundamental para desarrollar el saque, pero cambiar solamente la posición de la mano no resuelve todo.
Hay que aprender progresivamente el movimiento que esa empuñadura permite construir.
No cambies solamente la empuñadura. Aprende el movimiento que esa empuñadura permite construir.
Practica algunos movimientos de saque a baja velocidad con empuñadura continental. No busques potencia. Familiarízate primero con la sensación y con el recorrido.
Error 9. Pensar que un buen saque necesita un lanzamiento muy alto
Lanzar la pelota más alto no garantiza un mejor saque.
Un lanzamiento excesivamente alto puede incluso obligarte a esperar la caída de la pelota y alterar el ritmo del movimiento.
Lo importante es que el lanzamiento sea suficientemente estable, repetible y esté colocado de acuerdo con el saque que intentas ejecutar.
En el saque, más alto no significa mejor. Repetible y bien colocado vale mucho más.
Haz diez lanzamientos sin golpear la pelota. Observa cuántos caen aproximadamente en una zona semejante. Antes de mejorar el saque, descubre qué tan repetible es tu lanzamiento.
6. DECIDE
Error 10. Restar siempre desde el mismo lugar
Algunos jugadores adoptan una posición de devolución casi automática.
Incluso existe la costumbre de avanzar varios pasos simplemente porque se trata de un segundo saque.
Pero no todos los segundos servicios son iguales.
La posición de devolución debería responder a lo que observas: velocidad, efecto, dirección, calidad del servicio y capacidad del rival para atacar después.
No avances porque sea segundo saque. Avanza porque has leído una oportunidad.
Durante un juego de devolución modifica ligeramente tu posición inicial según el saque que estás recibiendo. Después compara desde dónde lees y golpeas mejor.
Error 11. En dobles, proteger tanto el callejón que regalamos el centro
El callejón resulta visualmente peligroso porque está junto a nosotros.
Eso puede hacer que el jugador de red se quede demasiado pegado a su zona lateral por miedo a ser superado.
Mientras protege una franja relativamente pequeña, puede estar dejando disponible una zona central mucho más útil para los rivales.
En dobles no basta con ocupar una posición fija. Hay que desplazarse en relación con la pelota, el compañero y las posibilidades del adversario.
No defiendas una línea imaginaria. Aprende a defender y atacar espacios.
En tu próximo partido de dobles observa dónde está la pelota cuando tu compañero golpea. Intenta ajustar tu posición en función de ella en lugar de permanecer anclado al callejón.
El error que ves puede no ser el error que comenzó el problema
Cuando una pelota termina en la red, fuera de la cancha o en una posición cómoda para el rival, solemos mirar únicamente el último movimiento.
Pero un punto puede haberse empezado a perder varios pasos antes.
Si uno de esos eslabones falla, el siguiente tendrá que compensarlo.
Y allí aparece una de las grandes trampas del entrenamiento: intentar corregir el último eslabón cuando el problema comenzó tres movimientos antes.
Por eso, cuando aparezca un error, prueba hacerte tres preguntas:
1. ¿Qué ocurrió antes del golpe?
2. ¿Qué ocurrió durante el golpe?
3. ¿Qué ocurrió después?
Esa pequeña observación puede decirte mucho más que repetir cien pelotas intentando corregir únicamente el resultado.
La tarea 12 no ocurre durante el punto
Cuando termines de jugar, dedica solamente un minuto a recordar tu sesión.
No te preguntes únicamente:
“¿Jugué bien o jugué mal?”
Prueba una pregunta diferente:
¿Qué descubrí hoy sobre mi tenis?
Tal vez descubriste que reaccionas tarde. Que te acercas demasiado a la pelota. Que frenas la raqueta cuando pierdes confianza. Que tu lanzamiento del saque cambia constantemente. O que en dobles proteges espacios que el rival ni siquiera estaba atacando.
Lo que puedes reconocer, puedes empezar a trabajar.
Del archivo de AMF a Transforma Tu Tenis
Parte de las ideas que dieron origen a esta clase fueron publicadas por mí hace más de una década.
Algunas siguen siendo válidas. Otras necesitaban contexto, correcciones, profundidad y, sobre todo, muchos años más de cancha.
Porque la cancha no solamente enseña al jugador. También sigue enseñando al entrenador.
Volver sobre aquellos apuntes no significa simplemente volver a publicar el pasado. Significa observar lo que pensábamos, contrastarlo con lo aprendido, corregir lo necesario y regresar a la cancha con una comprensión mayor.
Aprender, observar, corregir y volver mañana un poco mejor también forma parte del tenis.
Tal vez hoy no corregiste los once errores.
No era necesario.
Si descubriste dónde comienza uno de ellos, ya tienes algo concreto que llevar a tu próxima práctica.
El logro muchas veces está escondido detrás del seguir.
Por lo tanto, no desistas... sigue.
AMF — Antonio Moreno Flores
Transforma Tu Tenis