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EL Servicio y su aprendizaje

🎾 Transforma Tu Tenis · Los Golpes del Tenis

El Servicio y su aprendizaje

No necesitas memorizar todas sus posiciones. Necesitas comprender cómo sus diferentes partes terminan convirtiéndose en un movimiento continuo.

Tomas la pelota.

Botas una, dos o tres veces. Levantas la mirada hacia el otro lado de la cancha.

Tus manos comienzan juntas y después emprenden caminos diferentes. Una prepara la pelota. La otra conduce la raqueta. Tus piernas, tu tronco y tus brazos empiezan a organizarse.

Un instante después, pelota y raqueta deberán encontrarse arriba.

Parece un solo movimiento.

Y precisamente eso queremos que llegue a ser.

El servicio contiene muchos elementos, pero aprenderlo no significa intentar controlarlos todos al mismo tiempo.

Para aprender un movimiento complejo no necesitamos pensar en toda su complejidad al mismo tiempo.

Necesitamos comprenderlo, dividirlo cuando sea necesario, trabajar sus partes y después volver a integrarlas.

El servicio: un movimiento, varios momentos

Cuando observamos una secuencia fotográfica de un buen servicio podemos encontrar muchas posiciones diferentes.

Pero el jugador no está ejecutando fotografías.

Está moviéndose.

Una posición conduce a la siguiente y ésta prepara lo que vendrá después.

Podemos observar grandes momentos dentro del proceso:

PREPARACIÓN → LANZAMIENTO → ORGANIZACIÓN → CARGA → ACELERACIÓN → ENCUENTRO → CONTINUACIÓN → RECUPERACIÓN

No son ocho posiciones que debas memorizar. Son diferentes momentos que nos ayudan a observar un movimiento continuo.

Toca o haz clic en la imagen para observar la secuencia con mayor detalle.
Muestra el todo. Enseña una parte. Vuelve a integrar el todo.

1. Antes de golpear: organizarnos

Todo comienza antes del lanzamiento.

Necesitamos una posición desde la cual podamos movernos con equilibrio y libertad.

Una referencia que utilizo con mis alumnos consiste en imaginar la forma del número 1 para comenzar a organizar los pies.

Es una referencia de aprendizaje.

No una posición que todos los jugadores deban reproducir exactamente durante toda su vida tenística.

Lo importante es que la posición inicial permita comenzar el movimiento con equilibrio, orientación y comodidad.

🟢 FUNDAMENTO
Algo cuya función necesitamos comprender y desarrollar.
🟣 REFERENCIA
Una herramienta, posición o sensación que puede facilitar el aprendizaje.
🔵 ADAPTACIÓN
Algo que puede variar según el jugador, su nivel, sus características y la situación.

La posición de salida debe ayudarnos. No encarcelarnos.

2. La mano y la raqueta

La empuñadura tiene una enorme influencia sobre las posibilidades posteriores del servicio.

Para su aprendizaje utilizaremos como referencia principal la empuñadura continental.

No simplemente porque tradicionalmente se enseñe así, sino porque proporciona una relación mano-raqueta que permite desarrollar diferentes trayectorias y, posteriormente, distintos tipos de servicio.

Profundiza en este fundamento:
Consulta nuestra Guía Completa de Empuñaduras de Tenis .

Aquí necesitamos algo mucho más sencillo:

una empuñadura que nos permita seguir construyendo.

3. El lanzamiento: preparar el encuentro

Muchos problemas que atribuimos al golpe comienzan antes de que la raqueta llegue a la pelota.

Comienzan con el lanzamiento.

Cuando éste aparece constantemente en lugares diferentes, el jugador tiene que perseguir la pelota y modificar su movimiento para encontrarla.

“No avientes la pelota. Colócala.”

Naturalmente, no podemos colocar literalmente una pelota en el aire.

La frase busca producir una sensación: control.

LANZA → OBSERVA → ATRAPA → REPITE

No necesitamos obsesionarnos inicialmente con una altura matemática idéntica para todos.

Buscamos un lanzamiento suficientemente estable que permita construir lo que viene después.

4. Las manos emprenden su viaje

Aquí comienza una de las imágenes más interesantes del servicio.

Las manos que estaban próximas empiezan a separarse.

Una conduce la pelota hacia arriba. La otra inicia el recorrido de la raqueta.

Cada una tiene una función diferente, pero ambas pertenecen al mismo movimiento.

Éste es uno de los lugares donde el servicio comienza a dejar de sentirse como una colección de instrucciones y empieza a adquirir ritmo.

“Juntos abajo, juntos arriba.”

Puede ser una referencia útil para determinados alumnos, pero no una descripción universal de todos los servicios.

Nuestro objetivo es conseguir que lanzamiento, preparación, cuerpo y raqueta comiencen a relacionarse.

5. Preparar sin interrumpir

La raqueta continúa su recorrido.

Con algunos alumnos podemos utilizar una preparación más corta. Con otros puede funcionar un movimiento pendular más amplio.

Podemos incluso comenzar desde una posición avanzada de la raqueta para eliminar temporalmente parte de la dificultad.

Eso no significa que estemos enseñando servicios diferentes.

Estamos buscando diferentes caminos hacia el aprendizaje.

Una progresión es un puente. No el destino.

Más importante que obligar al alumno a copiar exactamente una trayectoria será conseguir que la preparación pueda integrarse gradualmente al movimiento completo.

6. El cuerpo impulsa; la raqueta acelera

El servicio no pertenece únicamente al brazo.

Las diferentes partes del cuerpo colaboran para organizar y producir el movimiento.

Las piernas participan. El tronco participa. El hombro, el brazo y el antebrazo participan.

La raqueta recibe y transmite el resultado de esas acciones coordinadas.

El jugador principiante no necesita pensar conscientemente en todo eso.

El entrenador sí necesita saber que está sucediendo.

No corrijas solamente donde aparece el problema. Investiga dónde comenzó.

7. El punto de encuentro

La pelota lleva una trayectoria.

La raqueta lleva otra.

Durante unos instantes realizan recorridos diferentes, hasta que llega el momento en que deben encontrarse.

El punto de encuentro
Pelota y raqueta deben coincidir en una zona y en un momento que permitan desarrollar el golpe.

No buscamos una coordenada universal idéntica para todos.

Buscamos una zona funcional de contacto.

Una zona donde el jugador pueda alcanzar la pelota, acelerar la raqueta y producir el servicio que pretende realizar.

“Busca la pelota arriba.”

Para determinado principiante, una frase sencilla puede ser mucho más útil que una larga explicación biomecánica.

Comprende la complejidad; enseña con sencillez.

8. Golpear no significa terminar

El encuentro con la pelota dura un instante.

El movimiento continúa.

Aquí intervienen diferentes acciones coordinadas del hombro, brazo y antebrazo. Entre ellas puede aparecer la pronación del antebrazo junto con otras acciones rotacionales.

Por eso debemos tener cuidado con expresiones como “pronación de muñeca” cuando pretendemos explicar todo lo que sucede alrededor del impacto.

Para aprender, muchas veces no necesitamos comenzar nombrando cada una de esas acciones.

“No bajes la raqueta como si tuvieras prisa.”

Queremos evitar que el alumno intente detener artificialmente un movimiento que todavía está desarrollándose.

Posteriormente, si necesitamos comprender algo con mayor detalle, podemos utilizar video, cámara lenta y análisis.

Pero primero queremos conservar la continuidad.

9. Después del servicio viene tenis

Uno de los errores más comunes al aprender el servicio es pensar que el movimiento termina cuando golpeamos la pelota.

En realidad, después del servicio tenemos que volver a jugar.

Aterrizar, recuperar el equilibrio, observar lo que sucede al otro lado de la red y prepararnos para la siguiente pelota también forman parte del aprendizaje.

No estamos aprendiendo a sacar para terminar un ejercicio.
Estamos aprendiendo a sacar para comenzar un punto.

Por eso, conforme el servicio empieza a consolidarse, podemos conectarlo con una acción posterior: servir y recuperar, servir y preparar una derecha o un revés, servir y avanzar, servir y volear.

El servicio cobra verdadero sentido cuando lo conectamos con lo que viene después. Sacar, recuperar la posición, leer la devolución y preparar la siguiente pelota forman parte del mismo problema: aprender a construir el punto.

Si quieres profundizar en esta idea y comprender cómo convertir tus golpes en decisiones que te ayuden a competir mejor, continúa con Cómo Ganar Más Partidos y Mejorar en el Tenis .

10. Una pelota fallada no significa un servicio fallado

El alumno sirve.

La pelota termina en la red.

Y aparece inmediatamente la sentencia:

“No sé sacar.”

Pero observemos mejor.

Quizá la posición fue buena. La empuñadura mejoró. El lanzamiento apareció donde queríamos. La raqueta realizó mejor su preparación.

Y solamente una parte posterior del movimiento perdió coordinación.

Entonces no falló todo.

Encontramos el siguiente lugar donde trabajar.

En lugar de preguntar solamente:
¿Entró o no entró?

podemos preguntarnos:
¿Qué funcionó y dónde comenzó la dificultad?

El error deja de ser solamente un resultado negativo.

Se convierte en información.

Aprender no significa pensar en todo

Posición. Empuñadura. Balance. Lanzamiento. Preparación. Coordinación. Impulso. Aceleración. Contacto. Continuación. Recuperación. Siguiente pelota.

Sí, todo eso puede estar presente.

El entrenador puede observar muchas cosas; el alumno no necesita pensar en todas al mismo tiempo.

Encontramos qué necesita atención. Trabajamos ahí. Probamos. Observamos. Volvemos al movimiento completo.

Y continuamos.

Enseña, reta y deja jugar

Esto resulta especialmente evidente cuando enseñamos a niños.

Antes de utilizar una raqueta podemos lanzar pelotas, buscar objetivos, apuntar hacia un árbol, una nube o un objeto elevado, atrapar, correr, saltar y resolver pequeñas tareas.

El niño juega. Sonríe. Participa. Se integra.

Y mientras tanto está aprendiendo.

Pero sería un error pensar que solamente los niños necesitan disfrutar.

Los adultos también llegaron al tenis por alguna razón.

Muchos observaron a otras personas pelotear y pensaron:

“Yo quiero hacer eso.”

Una clase puede ser técnicamente correcta y, sin embargo, caer en la monotonía.

La repetición es necesaria.
La monotonía no.

Podemos repetir un fundamento cambiando objetivos, direcciones, puntuaciones, situaciones o introduciendo pequeños peloteos.

La técnica construye herramientas. El juego les da sentido.

Niños y adultos: no necesariamente el mismo camino

Con un niño podemos hacer sentir primero un movimiento y ponerle nombre después.

Con un adulto quizá necesitemos explicar algo para ayudarle a perder el temor de intentarlo.

Un niño puede comenzar lanzando una pelota como si fuera una piedra.

Un adulto puede llegar diciendo: “Es muy difícil sacar.”

Nuestro trabajo consiste en encontrar un punto de entrada.

Porque enseñar técnica desde el principio no significa exigir desde el principio una técnica adulta y terminada.

Enseña ahora; construye progresivamente.

No intentes corregir todo tu servicio

Si estás aprendiendo, no conviertas cada error en una sentencia sobre tu capacidad.

Observa.

Quizá ya has construido mucho más de lo que imaginas.

Trabaja una pieza. Compréndela. Experimenta. Vuelve a integrarla.

Y juega nuevamente.

Mejorar un golpe no consiste en cambiarlo todo de una vez. Consiste en identificar qué está limitando nuestro progreso, trabajar sobre ello y comprobar qué sucede en la cancha. Si quieres llevar este mismo enfoque al resto de tu juego, puedes continuar con ¿Sientes que te has estancado? La Guía Definitiva para Transformar Tu Nivel de Tenis .

Porque el objetivo final no es conseguir un servicio que se vea perfecto detenido en una fotografía.

Es conseguir un movimiento que pueda desarrollarse con continuidad, adaptarse a ti y cumplir su función cuando comienza el punto.

El modelo sirve para comenzar;
el jugador nos enseña cómo continuar.

Y después de todo nuestro análisis, todavía tendremos que regresar al lugar donde las ideas demuestran cuánto valen:

la cancha.

PRÓXIMAMENTE EN TTT
Diagnóstico TTT del Servicio

Estamos desarrollando una herramienta para ayudarte a identificar qué partes de tu servicio ya están construidas, dónde puede interrumpirse el proceso y cuál podría ser tu siguiente oportunidad de mejora.

No siempre necesitamos cambiarlo todo. A veces solamente necesitamos descubrir qué sigue.

AMF — Antonio Moreno Flores
Transforma Tu Tenis